10/16/10

¿Existe realmente el pecado?

PREGUNTA

Sr. José Luis de Jesús Miranda

He leído algunos de sus artículos y me detuve especialmente en uno de ellos en el que un lector pregunta si existe el pecado o no. La respuesta básica que usted da a esa pregunta es que el pecado no existe, y usando la cita de Romanos 6:2 usted hace el siguiente comentario: "El sacrificio de Jesús en la cruz nos colocó en la posición de muertos al pecado"

Al continuar la lectura, encuentro otro comentario suyo que, de la misma forma, llama a mi atención, cuando dice: "La maldad que ves hoy día es producto de la carne, el viejo hombre que está viciado y que nos humilla."

De este comentario se desprende que usted está plenamente conciente de que existe la maldad, y, por ende, la injusticia. Sé que usted, como cualquier otro ser humano, está plenamente convencido de que al rededor de todo el mundo, a diario se cometen una innumerable cantidad de injusticias producto de la maldad que usted mismo comenta. La inmoralidad ha alcanzado su apogeo en estos tiempos. Por ejemplo, no podriamos negar que la fornicación es un pecado, pues la misma Biblia la llama así. Un ejemplo lo hallamos en 1 Corintios 6:18 que dice: "Huyan de la fornicación. Todo otro pecado que el hombre cometa está fuera de su cuerpo, pero el que practica la fornicación peca contra su propio cuerpo".

Ahora bien, la Biblia es un libro exacto y sin contradicciones. Como Palabra de Dios, no puede tener errores y contiene una perfecta unidad de ideas. Por esa razón, es necesario tomar en cuenta lo que mencionó bajo inspiración divina otro de los apóstoles: Juan. En su primera carta, deja clara la existencia del pecado aun después de la muerte de Jesucristo.


En 1 Juan 5:17 en parte dice: "Toda injusticia es pecado". Cómo ya lo he mencionado antes, a diario se cometen actos de maldad e injusticia. Si el apóstol Juan declaró bajo inspiración que "toda injusticia es pecado", ¿acaso no indica eso la existencia del pecado aun hoy en la actualidad? Sin lugar a dudas.


El apóstol Pablo, en el capítulo 7 de su carta a los Romanos, arroja luz sobre punto al indicar que, como ser humano imperfecto, aun tenía inclinaciones malas y que, debido a ellos, libraba una constante batalla para no pecar. En Romanos 7:20 dijo: "Ahora, pues, si lo que no deseo es lo que hago, el que lo obra ya no soy yo, sino el pecado que mora en mí." Más adelante, en los versículos 22 y 23, añade: "Verdaderamente me deleito en la ley de Dios conforme al hombre que soy por dentro, pero contemplo en mis miembros otra ley que guerrea contra la ley de mi mente y que me conduce cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros."


Con toda humildad, Pablo reconoció la necesidad que tenía de luchar a fin de resistir las tentaciones que lo llevarían a cometer un pecado. De esta forma, Pablo advierte a todo cristiano sobre estar alerta a fin de no caer en el pecado. De hecho, en su carta a los Hebreos, hace la siguiente exhortación: "Quitémonos nosotros también todo peso, y el pecado que fácilmente nos enreda, y corramos con aguante la carrera que está puesta delante de nosotros" (Hebreos 12:1). De esta manera, la Biblia nos advierte contra 'enredarnos' con el pecado, inherente en el ser humano imperfecto.


Por último, Romanos 6:2 no apunta a la desaparición del pecado por completo, como si este haya dejado de existir. El texto dice claramente: "Ya que hemos muerto con referencia al pecado, ¿cómo habremos de seguir viviendo todavía en él?". La expresión "seguir viviendo todavía" indica que Pablo no se refería a que el pecado haya desaparecido. Está claro que Pablo estaba conciente del peligro que envolvía el que éste llegara a dominar la vida de sus compañeros cristianos. Al decir "¿cómo habremos de seguir viviendo todavía en él?" la Biblia señala a la existencia del pecado aun después de la muerte de Jesús. Con la expresión "hemos muerto con referencia al pecado" la Biblia apunta a un cambio en la condición espiritual de la persona. Al decir que el cristiano 'ha muerto con referencia al pecado' se refiere a que el pecado ya no domina en él como persona, es decir, el cristiano deja de practicar el pecado. Esto está en perfecta armonia con el contexto de Romanos 6:2.


Con estas pruebas bíblicas, está claro que la existencia del pecado, aun hoy, es una realidad, y una realidad lamentable. Con todo, la Palabra de Dios enseña que pronto, gracias al sacrificio expiatorio (del único) Señor Jesucristo, "la creación misma también será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la gloriosa libertad de los hijos de Dios" (Romanos 8:21.) Dentro de poco, se aplicará a la humanidad obediente el valor del sacrificio de Jesucristo "para la curación de las naciones" eliminando para siempre los efectos del pecado y la muerte (Apocalipsis 22:1, 2, 17).




RESPUESTA

Bendecido

A continuación aclaramos:

Debemos tener bien en claro dos cosas que son Posición vs. Condición

1. Posición= perfecto para siempre (Hebreos 10:14), sin pecado porque estamos muertos al pecar y los muertos no pecan, por esto Pablo dice como viviremos aun en él, si estamos muertos.
2. Condición= tenemos un cuerpo que todavía posee debilidades mencionadas en Gálatas 5:19-21.

Ahora bien nuestra condición, no puede invalidar la posición que ya Cristo nos dio hace 2,000 años porque entonces en vano murió El sí podemos volver a lo mismo ¿nos sigue? Antes estábamos muertos en pecado, pero él nos colocó muertos al pecado por lo tanto para poder pecar para con Dios tenemos que ser hallados vivos en cuanto al pecado pero por eso fue que nos colocó muertos al pecado. Romanos 6: 6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. 11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Correcto la Biblia no se contradice dependiendo en que dispensación este la mente del creyente porque la ley del antiguo pacto en nada es igual al nuevo pacto, porque cuando dice que el antiguo pacto tenia defectos (Hebreos 8:6-8), entonces no podemos decir que es lo mismo que el nuevo porque estaríamos diciendo que el nuevo pacto tiene defectos, y eso no es cierto. Entonces el nuevo pacto se estableció sin pecado (Hebreos 9:26), sin diablo (Hebreos 2:14) y sin infierno gracias a la muerte de Cristo. Las palabras de Juan y los demás apóstoles en sus cartas, van dirigida exclusivamente al que enseñaba que el pecado fue quitado que era Pablo porque sus mentes estaban bajo otra dispensación y ellos contradecían lo que Pablo enseñaba. Por eso cuando Pablo dice en el verso que usted citó en 1 Corintios 6: 18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca… la pregunta correcta seria ¿contra quién peca? ¿Contra Dios o contra sí mismo? Claramente Pablo honrando la posición del creyente de que está muerto al pecado el verso dice que peca contra su cuerpo, no contra Dios porque para con Dios él no nos ve en pecado, él nos ve perfectos y tiro a sus espaldas los pecados y no se acordara de ellos jamás (Hebreos 10:17-18).

Por otra parte, cuando Pablo también menciona en Hebreos 12: 1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,… la pregunta correcta seria ¿cómo usted se despoja del pecado que le asedia? ¿Ayunando, orando, etc.? Porque hay una manera de despojarse que se encuentra aquí en Efesios 4: 22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,… y como usted renueva su mente Romanos 12: 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta… en otras palabras, es a través de un conocimiento, del evangelio y ¿Qué dice el evangelio? Hebreos 9: 26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado…

Conclusión: el despojo comienza en la mente, con un conocimiento que establece que Cristo en la cruz, quitó el pecado de en medio de una vez y por todas, por eso el creyente, no puede ser hallado en pecado hoy en día porque para eso venia, a quitarlo en un solo día (Zacarías 3:9; Juan 1:29).

Declaramos sus ojos alumbrados, y que usted también se despoja de esa mala información de que hay pecado. Para su beneficio aquí le incluimos un enlace donde Jesucristo Hombre José Luis de Jesús Miranda explica del porque no hay pecado http://www.youtube.com/watch?v=rIRH7OiSw2I

Esperamos haberle aclarado

Cordialmente,

Colaboradores de Jesucristo Hombre